17/10/08

17 de octubre: "lo popular en su rostro cabalmente insoportable"

La partición en dos países.

La ruptura de todos los moldes.

El mito fundante. La realidad desmitificada. El obrero en alpargatas.

La creación del símbolo: las patas en la fuente. La utilización del adorno burgués, el arte, como herramienta y artesanía. El hecho maldito del país burgués violando la virginidad, lo impoluto del espacio "público".

Y el nacimiento de un engendro, hasta hoy, inabarcable, incurable, incomprensible.

"Una ausencia de lo presente. Fue una presencia de lo -en definitiva- siempre ausente, siempre irrepresentable en la política. Fue esa dimensión cultural donde los sueños y las idolatrías modernas fijaron la estetización de la política y la politización de la estética, como un gesto temerario y romantizador de la comprensión de las cosas. Lo mítico indispensable".*


El subsuelo sublevado. La base, la estructura, la clase fecunda, entrando en el lugar indebido: saliendo del sótano, de la producción, y asumiendo un rol. Sin saber qué rol, todavía, asumiéndolo, igual.

El momento en que Argentina desconcierta la ingeniería republicana. La rompe. Se representa de otra manera. Desconcierta. Porque construye por fuera de "la institucionalidad": la inexplicabilidad del choripán. El lugar donde el republicanismo no se anima a ir a jugar. No sabe cómo, no tiene con quién, no quiere. La incomodidad de la izquierda, su incapacidad de ver. El pasito adelante de los defensores: la mirada perdida del delantero en orsai, la responsabilización del juez de línea.


Los símbolos, los números, la liturgia, la marchita. Las contradicciones y las continuidades. La juventud maravillosa y los estúpidos imberbes; la industrialización y el Estatuto del Peón; la Patria Peronista y la Patria Socialista; Evita, "mis grasitas", combatiendo al capital, los acuerdos. Braden o Perón, Cristo o Perón. Evita me ama, los libros y las alpargatas. El pragmatismo, la maniobra, el Estadista, el rosqueo. Fusiles, machetes, por otro 17. El pluralismo y el dogmatismo. El Líder y la ausencia. Cooke. Vandor. Los muertos. Los tiros, la pizzería de Rosendo y los traslados de los restos a San Vicente.

- Mañana va a salir el sol, mañana es 17, un día peronista.

- ¿Y si está feo?

- Si está feo, el peronismo es algo tan superador de las ciencias, de la objetividad, que si hace falta coopta a los meteorólogos y mañana, te juro, te cagás de calor con dos grados bajo cero.



Todo eso.

"En las dispares voces políticas e ideológicas del 2005, voces hoy camufladas, trajeadas, revestidas, academizadas, tonynegrizadas, neoliberalizadas, locutorizadas, moralinizadas, el país en realidad sigue discutiendo aquél hachazo de hace seis décadas como si hubiese sucedido un par de años atrás.
El peronismo, sus despojos, su `clientelismo`, sus postperonismos, sigue siendo la línea de flotación última, resistente, de una idea de justicia del desheredado profundamente lastimada. Y a la vez, es lo popular en su rostro cabalmente insoportable para muchos argentinos. Digo: es aún como aquél 17, pero despanzurrado."*

* Nicolás Casullo. "La historia partida". Suplemento especial Página/12, 17/10/05