16/9/08

Pito catalán


- Siempre me pareció que el 90% de una película es el final. Cualquier bazofia con un final bien trágico e inesperado es un peliculón. La muerte del protagonista, por ejemplo, si es inesperada, garpa todo el bodrio que te comiste antes.

- O sea, un buen final no, un final trágico...

- Bueno, sí, es casi lo mismo. ¿Vió "El día después de mañana"?

- Sí, una basura más del catastrofismo gringo...

- No, "El día..." fue una película sobre la posibilidad...

- Le falto completar. Sobre la posibilidad de...y ahí tiene que decir algo, la posibilidad de que se congele todo, la posibilidad...

- Fue una película sobre la posibilidad. Y punto. Si quiere algo más: fue una renuncia a hacer una gran película para hacer una película que venda.

- Yo no lo entiendo, a mí siempre me pareció una porquería, el pibe corriendo para escapar del congelamiento que lo persigue por las paredes...

- Exacto, lo que decíamos al principio. Una porquería con un buen final, bien trágico, es un peliculón. Hay un guiño, al final: una voz en off, como de un periodista, que dice que EEUU le condona a México la deuda a cambio de que los dejen entrar mientras se descongelaba todo. Ahí estaba la clave, ahí el director nos está gritando: "¡Pude haber hecho una gran película, pero tenía que venderla muchachos, disculpen!".

- Explíquese porque es muy temprano para mí...

- El director nos está diciendo: mi película no es sobre el calentamiento global. Mi película es sobre el revanchismo, un alegato a favor de la más pura y hermosa venganza. El Conde de Montecristo a nivel estatal. Mi película, la que no hice pero quise, terminaba con todos los mexicanos parados arriba de los muros que construyó Estados Unidos, riéndose en la cara de los yanquis racistas que se congelaban y morían en su propio país pidiendo ayuda, exigiendo pasar con esa soberbia de quien manotea estando ahogado. El final era un "espalda mojada" haciendo pito catalán a un defensor de la Patriotic Act, a uno de esos que se dedican a cazar inmigrantes que quieren entrar a Estados Unidos. Mi película, diría el director, era una insana reflexión sobre la venganza en masa.

- Hubiese levantado polémica...

- Y hubiese sido, también, una gran película. Y una reflexión sobre la crisis financiera. Hubiese sido una reflexión sobre Buzzi diciendo que con la 125 modificada estábamos mejor. Y también el pito catalán que se merecen todas las entidades financieras que, a la primera de cambio, empiezan a reclamar el intervencionismo del Estado que defenestran a la hora de las ganancias. Ahí es cuando.

- ¿Otra vez me recorta las frases?, ¿ahí es cuando qué?

- Ahí es cuando el Estado tiene que pararse arriba del muro mexicano, ponerse el pulgar en la nariz, y mover aleatoriamente los cuatro dedos restantes tocando una trompeta imaginaria.

- Hacer pito catalán: ¿esa sería una actitud responsable para usted?

- ¿Responsable?, ¡para nada! Pero qué bien se sentiría.

7 comentarios:

Esteban dijo...

"Explíquese porque es muy temprano para mí..." Ja, cómo estás con los diálogos. Yo tuve la misma sensacón con esa película, pero creo que el final elegido, además de para que pueda salir y ser promocionada (un pito catalán a los yanquis no garpa para Holliwood), fue como para que el pueblo estadounidense, yo creo que ahí es la apelacón, se dé cuenta de algunas cosas, "nosotros no dejamos entrar a estos muchachos, los maltratamos, los invadimos, conquistamos, vivimos bien gracias a su sufrimiento, explotándolos, pero ellos son seres humanos, personas solidarias, que, si tienen la oportunidad te ayudan, te salvan, no nos odian como nosotros a ellos, entonces, no tendríamos que cambiar nosotros???". Pero ay que llegar hasta ese final tan lúcido para hacer una de estas lecturas que estamos haciendo, porque la película es una garcha y la voz del peridista diciendo eso se pierde entre el final muy rápido y en ese clima de caos.

Carpe Diem dijo...

Cuando vi la película pensé que en una situación real, los yanquis no les pedirían permiso a sus primitos pobres del sur para entrar y pasarles por arriba. Como hicieron siempre.

Anónimo dijo...

"Pero había pagado demasiado caro ese momento de felicidad. Una cosa así sólo hay que hacerla si es de vida o muerte. Y la verdad es que Estados Unidos no vale la vida".

tremenda frase

Tomás dijo...

Esteban: la película es, efectivamente, una garcha. Pero como probablemente la alquilé, deduzco que intenté sacarle los cuatro pesos que salió para hacer alguna de estas sesudas reflexiones. Por otro lado, lo de los diálogos...no lo tengo muy en claro, pero a veces me parece un recurso medio ladri. En fin, mientras salgan, los voy a seguir usando un tiempo.

Carpe: lo bueno de la peli es que los yanquis quedan en bolas totales. Pero, globalización mediante, no tardarían en rearmarse en cinco minutos. Así que al primer pito catalán nos vuelan la cabeza de un cuetazo.

Anónimp: ¿de quién es la frase?

Esteban dijo...

Claro, yo también la alquilé y también le quise buscar su lado bueno. Los diálogos están buenos, pero hay que alternar, nada más, jaja. Abrazo.

Charlie Boyle dijo...

Dos cosas, lobanco a muerte con los diálogos.
La otra le dejo el final del film que se podría llamar "el muro". Los protagonistas Condolesa en silla de ruedas y el otro el Negro de irak el general, no me acuerdo el nombre.
El reportero el venido chavista Sr. Gustoso

Tomás dijo...

Bueno Charlie entonces seguiré con los diálogos que salen más fácil (será que me hablo y me contesto solo quizás).

Y el videito que dejó...es el final perfecto!!!