
Si Maquiavelo reescribiera, diría: “De por qué no hay que dar dos veces la misma batalla, ni siquiera las que se pierden”. Mucho menos si fue una batalla que se ganó: volver a darla es jugar todo a pérdida, apostar el poco capital político que va quedando, y correr el riesgo de resucitar un muerto que, más o menos, tiene fecha de resucite para 2011. Que Clarín apele a la SIP debería ser, para nosotros, una noticia que nos levanta el ánimo. La SIP le importa al 0,8% de la población, con un margen de error en la medición del 0,7. Nos importa a nosotros, los enfermos con nueve pestañas abiertas y el F5 en los portales de noticias. A nadie más: la SIP no es un manotazo de ahogado, es un rasguño en el ataúd de un catatónico que enterraron vivo.
3 comentarios:
Síii, totalmente de acuerdo, Tomás. Pienso que lo de la SIP es un distractivo y que la pelea pasa por otro lado... A ese lado es al que hay que estar atentos.
¿Qué es la SIP?
Y totalmente de acuerdo Casta: nos ponen engañapichangas para que estemos distraídos y clavarnos el puñal a traición.
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