7/5/08

Almorzando con Macri

Trabajo insalubre: a veces escuchar a Macri, por motivos académicos, termina siendo una tortura. Es la negación de casi todo en lo que creo: y con esa negación ganó las elecciones. Hoy se sentó a la mesa de Legrand y me pareció que era su espacio ideal: Macri ganó la elección para ese tipo de gente – lo que sea que represente esa señora -, gente que ve al Estado como una caja negra de solución y procesamiento de demandas de baches, podas de árboles, mejora del tránsito, gas por aquí, luz por allá.


Quizás la discusión del momento es la del agro, pero yo creo que el gobierno de Macri está dando una discusión clave, que tiene mucho que ver con aquella. La tensión administración y política. Cada dos minutos, la conversación con Legrand se iba hacia el rol del Estado: “es un caos, una corrupción, una ineficacia”, decía Macri con cara de preocupación, ojitos entrecerrados, el discurso cada vez más inentendible, el porteño clase muy alta que luchaba por salir a flote. Se le pregunta por las escuelas, por el bache de acá a la vuelta y Macri se siente muy cómodo. Mientras, sale un móvil con De Ángeli, el hombre del “vocabulario simple” según la actriz que almuerza, y la cara de preocupación de ella porque “las cosas no se resolvieron” y ella quería que sí, que se resuelvan, porque para ella, y para su invitado, la política y el Estado son herramientas de mera resolución de demandas. Nada de política, cero de ideología: administración pura y eficiencia. La mercantilización del Estado, que le dicen.


No se le preguntó, casualmente, a Macri, sobre la ley que no va a votar para que el grupo Clarín tenga que meter todo el cableado de las señales de televisión bajo tierra. Y ahí está el punto de discusión con el gobierno nacional: mientras éste introduce la cuestión de si el Estado debe intervenir en la economía, a través de las retenciones, el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires retira sus legisladores de la votación de una ley para regular la actuación de las empresas privadas, y justo una que está en cuestión. Pero eso no es ideología, no, faltaba más, si la administración no tiene tintes políticas, es simple cuestión de números y balances.


(Esto no tiene nada que ver. Pero quisiera saber qué harían los que defienden al campo si Macri decidiera desalojar las villas y la gente se organizara y resistiera el desalojo armados. No sé, me pregunto).

6 comentarios:

enanohegelianoconcasco dijo...

Che si queres borralo pero dejo el mensaje que el boludo de Todos Gronchos no me deja poner en su blog porque le duele.

Ahi va:
Respuesta al gil de TODOSGRONCHOS:

Ademas lo tuyo tambien me rompe las pelotas.
Bajo el epigrafe de Ciceron que no creo que entiendas:
Una foto afanada de CriticaDigital de nuestros hijos de puta mandatarios.
¿y que?
No hay swing en tu pequeña prosa standup para Nazis.
En esencia solo algun rumor o cifra escandalosa de SEPRIN o INFOBAE.

Todo ilustrado con una foto de la miseria y un videito freak.

¿Que queres probar que esto no es Europa? ¿Que vos sos Concheto?
¿Que sabes identificar la grasada?
¿Que se cagan de hambre los que quieren?
Queres buscar otros soretitos llenos de miedo como vos.
Jodete gil volve a Europa Sudaca.
DEJA DE POSAR AL LADO DE LA MISERIA BOLUDO.
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Mil disculpas.

Raskolnikov dijo...

No, buenísimo. Los silenciados de blogs facho-liberales serán aquí bienvenidos.

Juan de los Palotes Medrano dijo...

No puedo sino volver a coincidir contigo, amigo Raskolnikov.

La verdad me pregunto como pude transitar hasta ahora por la vida, sin conocer tu esclarecedora visión de la realidad.

Con respecto a Macri, te recuerdo que al asumir en Boca, todos y cada uno de los progresistas argentinos se rasgaron las vestiduras, y vaticinaron la debacle total para el Club, que sería inexorablemente privatizado, acabado, arruinado, destruido, saqueado.

Ojalá hubieran acertado, la reputa que los parió....!!!!

(si, soy de River)

Raskolnikov dijo...

Yo también soy de River. Pero la verdad que contestarte ya me cansa.
Si para vos administrar un club es lo mismo que hacerse cargo de un Gobierno...no sé, te estás comiendo el discurso tecnocrático del político-gerente que administra cajitas: el Estado no es una cajita, o un diagrama de colores -como lo muestra tu amiguito de Macri el forro de Rodriguez Larreta.

Che me matás con tus ironías, son unas críticas re profundas. Cuando tengas algo propio para decir, que no sea que todos somos unos boludos menos vos que sos un capo, avisame que charlamos.

Juan de los Palotes Medrano dijo...

La verdad mis críticas van con onda. Obviamente pensamos totalmente distinto en muchos temas, pero si los discutieramos en términos más "formales", realmente sería muy aburrido. Al menos para mí.

Y con respecto a Macri: No, claro que no es lo mismo administrar un club que una ciudad. Pero eso no quita que la administración (de lo que sea) tiene principios comunes a cualquier ámbito.

Si tenés 5 pesos no podés gastar 20, y esto es así en un club, en una fundación, en un país, o en una familia.

Por desgracia, y aún cuando la ideología no es algo malo per se, en la Argentina se ha exacerbado su importancia, como si fuera lo único relevante. Y lo cierto, es que quien viola los principios elementales de la administración "amparado" en una ideología, lo único que hace es hipotecar a largo plazo el éxito del ente que le toca administrar.

Cuando Macri llegó a Boca, lo tildaron de "cartonero" porque se negaba a pagar los exorbitantes premios a los que los jugadores se habían acostumbrado, y porque incluso se vió obligado a suprimir algunas actividades del club, para las que éste no tenía dinero. Es probable que esto le haya parecido "deleznable", "genocida", "anti-cultura" a muchos, pero lo cierto es que el tiempo le dió ampliamente la razón.

Raskolnikov dijo...

El problema es que el Estado no es "un ente". Es una cosa mucho más compleja que recibir veinte y gastar cinco para que te sobren quince. Macri entra a gobernar con la idea de que el Estado es una empresa y a mi me parece que esa idea es peligrosísima, porque supone un saber técnico neutral que no existe.