23/1/11

Instrucciones para mirar fútbol de verano


Repasemos por un momento, las reglas para mirar el fútbol: habíamos dicho que la capacidad de mantener el silencio durante la observación de un encuentro era lo que separaba a los hombres y su cultura, del instinto animal. Esto es, más que nada porque lo dije yo, cierto. Pero cuenta también con ciertos matices que vale la pena mencionar, y que obedecen al espacio-tiempo donde se juegue el partido de fútbol. Es decir: los partidos jugados en Mar del Plata y Mendoza durante el verano, son permeables de ser recepcionados de manera diferente a aquellos que son partidos...de verdad.

Es enero y las ansias de ver fútbol normal, es decir de Primera, crecen (por no mencionar los agónicos y tortuosos tres años que nos separan del Mundial). Sin embargo, este estado de desesperación no puede hacernos pasar por alto ciertas condiciones que permiten el fútbol de verano. Digámoslo, sin tapujos. El fútbol de verano permite relajamientos que, durante el campeonato de Primera (y ni que hablar del Mundial) son directamente imputables como delitos de lesa humanidad. El fútbol de verano es charlado, interrumpido. El fútbol de verano es impuntual, asarozo y es hasta combinable con otro tipo de actividad que permita fijar los ojos cada cierto período de tiempo en el televisor. No es reemplazable con otro tipo de programas porque, claro, será todo lo de verano que quieras pero, antes que nada, primero es fútbol, (seamos sinceros: bancamos a muerte a Peluffo, pero el fútbol es fútbol mucho antes que una estación del año). Así que vos, loco lindo, que te cruzaste todo el Mundial por delante del televisor como si nada; vos, purreta loca, que preguntaste impunemente si “hizo gol”, aprovechá. Este es tu momento.

La intrascendencia de los partidos de verano, posibilita la mixtura de sexos para la observación del fútbol, cosa que en otros contextos está, por cierto, prohibido por la Corte de la Haya. Es que la flexibilidad del fútbol de verano es el momento oportuno para que todos aquellos desinteresados por el fútbol, sea cual sea su raza, sexo, credo o afiliación política, se acerquen con sus dudas, sus incertidumbres respecto a este deporte que nos hace a todos un poco más humanos. Si el Torneo de Primera División es el momento de catequesis, el momento donde el Fútbol le habla a sus fieles; si el Mundial de Fútbol es directamente una misa en latín, un culto incomprensible para quien no ha encontrado al Fútbol aún; si esto es así, entonces el Fútbol de Verano es el lugar de evangelización, el momento ideal para predicar, para convencer y persuadir. No niegue datos estadísticos, no hable con sobrenombres incomprensibles, evite los códigos con quienes ya son fieles: háblele un poco a los de afuera, explíquele el teorema de Fonseca, la reductio ad Francescolim como a un niño de seis años (ver más adelante la explicación de estos dos conceptos).

Hay que aprovechar las bondades del fútbol de verano. Un fútbol que, increíblemente, nos permite por ejemplo charlar encima del relato, y abordar tópicos que durante cualquier otro partido de fútbol no veraniego sería motivo de repudio internacional. Sin embargo, no todo puede ser un viva la Pepa. Un partido de fútbol, amén de sus condiciones espacio-temporales, sigue siendo un partido de fútbol, que requiere de ciertas estructuras que mejoren la calidad de recepción del espectador. Es por es que el desarrollo de la observación de un partido de fútbol veraniego debe dividirse en cinco estaciones temporales, con sus respectivas licencias y prohibiciones:

Diez minutos antes del partido. No se habla de fútbol. A mirar fútbol de verano se llega quince, diez minutos antes de que empiece el partido, a menos que uno sea el desafortunado que debió acompañar al dueño de casa a hacer las compras para, posiblemente, el asado (el asado no es condición sine qua non para el fútbol de verano, que puede acompañarse con pizza, empanadas o abundante picada). Dos minutos antes de que empiece el partido, o sea cuando Fox Sports cumple con su contrato de filmar a aquellos que abonaron para ser filmados en la tribuna, se puede preguntar si juega este, o el otro y, como mucho, el resultado de partidos de verano anteriores. Es como un “previously... on fútbol de verano”. No más. Este tiempo puede aprovecharse para resumir las últimas novedades de la vida social de los participantes, del tipo “X se peleó con Z”, “me compré una casa”, “me voy a vivir a Dubai” o “aprendí a comprar cosas en Mercado Libre y tengo la casa llena de giladas, ayer me compré una cajita musical que canta la marcha”. Los enunciados deben ser de carácter asertivo, y no buscan plantear un debate, sino comunicar un estado de situación que no es permeable a opiniones de terceros.

Minuto 00:00 a minuto 25:00. Momento de revisar el pasado. Se habla del año anterior de cada jugador que toca la pelota. Se recuerdan los mejores goles de torneos de verano, ya que se tiene fresquito del especial de fin de año de TyC Sports. Espacio para rememorar los mejores clásicos de verano. En este período de tiempo, todavía están permitidos los temas ajenos al fútbol. Es, también, un gran momento para repasar el listado de botineras en relación al jugador de fútbol que toca el balón. La forma de introducir este tema es el siguiente: X realiza un comentario sobre las escasas capacidades futbolísticas de Y. Z, entonces, destruye el argumento a la voz de: “sí, pero mirá que Y se comía a Q” (siendo X un hincha del rival del jugador Y; Y, generalmente, suele ser un delantero lagunero o un defensor burro; Z, hincha fanático del equipo de Y que banca hasta los romances de sus jugadores; y Q, modelo o vedette cercana al mundo de la noche). Este es el espacio diseñado por dios santísimo padre para convertirnos, al menos por un momento, en potencial panelista del extraordinario “Programa de Fantino”, y poner al tanto a nuestros amigos de pases caídos, piñas entre compañeros en el entrenamiento, afanos de cajas o venta explícita de dirigentes. También se puede discutir la sexualidad de los jugadores, sin que esto implique ningún tipo de discriminación. El debate es respetuoso y hace al relajamiento del fútbol de verano. Si hay un tema a hablar que no pudiese haber sido zanjado en la previa al partido, utilícese este momento para darlo por saldado definitivamente, recordando siempre evitar caer en la subjetividad que lleve a largas discusiones. Es cierto que se puede interrumpir el relato. Es más cierto, todavía, que un partido de fútbol no puede “quedar de fondo”, siendo la escenografía de una discusión sobre sentimentalismos y otras yerbas.

Minuto 25:00 a minuto 45:00. Momento exacto para el personaje estelar del loco mundo del fútbol de verano: el experto en juveniles. El fútbol de verano es el lugar propicio para que los equipos prueben a sus juveniles, y todo grupo de amigos tiene a su experto en la materia. Fanático, enfermo del fútbol, nuestro amigo experto en juveniles vió a Saviola 2 años de que debute, siguió la carrera de Sixto Peralta desde la CAI y bancó desde la primera hora al, en ese momento, “pibe Battaglia”. De la misma forma, el experto en juveniles niega el talento de cualquier jugador que él no haya visto primero. Generalmente mira los resúmenes de las divisiones inferiores que pasan en ESPN, y maneja mucha data de los clubes originarios de cada jugador. El experto en juveniles encuentra su momento de esplendor en el fútbol de verano, y desde acá bancamos a esta clase de enfermos, aunque dedique casi la mitad del partido a recordar que jugadores identificados con un club, en verdad salieron originariamente de otros (y cita casi siempre los mismos casos, a saber: que el Beto Marcico salió de Ferro, que el Conejo Tarantini salió de Boca, que Mercier debutó en Flandria o que Trezeguet salió de Platense – de hecho, el experto en juveniles banca mucho las inferiores de Platense, contra el sentido común que reivindica la cantera de Argentinos). También sabe muchas historias de jugadores que se probaron en un club y fueron rechazados. En estos últimos diez minutos del primer tiempo, suele recurrir el tema del juvenil que todavía no explotó. La media gusta de burlarse de esta clase de personajes, alabados por el experto en juveniles el verano anterior, que la pisaron dos veces en el estadio de Mar del Plata y fueron tapa de Olé, con la familia contando los sueños de futbolista del pibe. Ese es el momento donde un valiente no permite semejante afrenta y empuña, orgulloso, la reductio ad Francescolim. Así como la reductio ad Hitlerum es la falacia lógica por la cual “Hitler apoyaba X, luego X es malo”, la reductio ad Francescolim funciona de la siguiente manera: primero, se explica el dato de que Francescoli “fue resistido todo el primer año que jugó en River y después fue ídolo”. De ahí, se realiza la inferencia de que cualquiera que sea un poco resistido puede luego transformarse en ídolo, y se cierra toda clase de debate posible, ya que existe la condición futura de que un lagunero insultado por todo el estadio durante un año, sea el próximo Francescoli. Llevado al extremo, la falacia llega a poner como condición de posibilidad para volverse ídolo, ser insultado previamente un año por la hinchada (y se contrasta contra el síndrome Fonseca, que veremos más adelante).

Minuto 45:00 a minuto 80:00. En estos minutos, se definen todos los partidos de verano. Se puede hablar, todavía, de temas triviales, aunque con cierta tensa calma. Comienzan las tímidas especulaciones sobre jugadores que debieron haber sido incorporados y, más divertido, aquellos que fueron comprados sin ninguna necesidad (las especulaciones sobre las razones por las cuales se hicieron estas adquisiciones retrotraen la situación a una especie de Programa de Fantino amateur). Si la comida es asado, es el momento para servirlo (la picada, por ejemplo, si es exclusiva, debe durar todo el partido, con reposiciones a los 35 min, en el entretiempo y a los 50 min. No se pedirá helado, nunca, antes que termine el partido). Es tiempo, todavía, de diálogos y consensos. Se puede alabar jugadores ajenos, y los riverplatenses riquelmistas podemos bancarlo (aunque lo hacemos todo el año, dicho sea de paso, porque nos rompe las bolas eso de que “no es el momento”... en todos los órdenes de la vida. Pero bancar más de un jugador de otro club, que no sea un enganche, un arquerazo o un goleador, es de puto, sin que esta palabra signifique ningún tipo de discriminación sobre la elección sexual de nadie, sino que es un concepto futbolístico más amplio. Y bancar un defensor rival, debería significar la inscripción automática en Soñando por bailar). Es la última oportunidad para repasar leyes del fútbol de verano, a saber:

- hacer el primer gol de tu carrera en un superclásico de verano te condena por el resto de la eternidad, en una suerte de pacto implícito con el diablo (ver el caso Fonseca, Daniel: capítulo uno, le hace un gol a Boca en torneo de verano -golazo-; capítulo dos, dos meses después, muerte de su carrera);

- ganar todos los partidos del fútbol de verano también es piedra;

- los partidos de verano son "muy importantes anímicamente para arrancar bien el año" si tu equipo gana, y "un entrenamiento sin importancia" si tu equipo pierde. Esta discusión, si bien hay que darla en todos los partidos, es irresoluble, y debe ser encarada con total seriedad y enarbolando argumentos y estadísticas que sostengan cada una de las posiciones;

- el único puesto que se decide verdaderamente en el verano es el arquero;

- los relatos de partidos de verano son increíblemente superiores a los del fútbol normal. (Aclaración: No tengo hijos por los que cobrar la AUH; (aún) no tengo causas que hayan llegado a la Corte Suprema; no estoy en edad de disfrutar de mi jubilación estatal, ni tengo planeado casarme con nadie de mi mismo sexo. Es decir, disfruto los beneficios del kirchnerismo de manera abstracta, y por el bienestar que produjo en nosotros, la clase media. Pero si hay una política pública que yo militaría fervientemente, y que lo hago estando ahí todos los domingos, es el Fútbol para todos, porque ha modificado materialmente mi vida, tras años de ostracismo, refugiado en la radio luego de negarme a abonar el codificado por principios morales. Y, sin embargo, creo que debemos seguir profundizando el modelo, y en Mí política pública, eso se traduce en mejorar la calidad de los relatos futboleros. Es una tragedia que la política pública que me hizo abrazar definitivamente este proceso político por momentos me haga extrañar a Niembro y Closs. Lo siento. A excepción de Araujo, la derecha relata mucho mejor el fútbol, hasta ahora. Desafío para el 2011, compañeros y compañeras);

- ir a la cancha a ver un partido de verano es una variación de ir al teatro o el cine y, por lo tanto, debería llamarse de una forma diferente al “ir a la cancha” de fútbol normal;

- el fútbol de verano es más importante que: a) cualquier evento final de cualquier otro deporte, incluídos finales de NBA y grand slams; b) mundiales de juveniles post-Pekerman; c) ligas extranjeras (excepto partidos del Barcelona); d) partidos oficiales de la B Nacional y e) el Showball. Ninguna película o programa de televisión es más importante que el fútbol de verano.

Minuto 80:00 a 90:00. Resultado puesto. Breve análisis del devenir de los acontecimientos y elección de la figura, al mismo tiempo que Fox elige a la suya. Se evita la cargada al equipo rival, hasta que termine el encuentro, luego se permite durante un breve período de tiempo. Lo importante de estos diez minutos, sin embargo, es el futuro. Los diez minutos finales del último partido de verano, juegue quien juegue, deben ser considerados parte del Torneo de Primera División del Fútbol Argentino, y se aplica toda la reglamentación correspondiente, a excepción del silencio sepulcral. Se pueden debatir las posibilidades de los equipos de cara al torneo. Se hace un repaso a vuelo de pájaro sobre los equipos bien reforzados y aquellos que incorporaron poco. Se permiten los pronósticos, y tienen prioridad para el uso de la palabra aquellos sujetos que conozcan de antemano el fixture con la primera fecha del torneo oficial.

Enmienda. Si hubiere penales, los mismos serán tomados de la misma manera que una final de campeonato Mundial, quedando habilitadas las posibilidades que durante los partidos de verano fueran censuradas por este tribunal, incluida la utilización de cábalas. A excepción de los penales, utilizar las cábalas durante un torneo de verano, en vez de guardar sus fuerzas místicas para ganar el Mundial en 2014, merece la condena de todos y todas los que habitan el suelo de esta Patria.

15 comentarios:

daniel z dijo...

Como vos mencionas un poquito al pasar el futbol de verano es una ocasion propicia para que futbolistas noveles se hagan de un nombre y cimenten una carrera (Choreen,bah)a partir de una tan fulgurante como efimera aparicion.Dos nombres me vienen a la memoria:Ariel Carreño (Boca) y Jorge "Bala" Drovandi (San Lorenzo).Ambos compartieron ,ademas de su condicion de estrellas estivales,el hecho de ser delanteros veloces con nula vision periferica (Tenian un balde en la cabeza)y el haber vestido la camiseta del glorioso Chacarita Juniors(Aunque hay que ser justos;Drovandi le hizo un gol a Ben Hur que si lo hace Messi lo repiten porTV todos los dias durante 3 años)

Luis Quijote dijo...

¿Que es el fútbol?
¿Ese juego donde 20 tipos corren detrás de una pelota y al tenerla al lado la patean, + otros 2 que la agarran y la tiran al medio de la cancha?

¿Y si les dieran 1 pelota a cada uno? :))

Si no fuera el Deporte Nacional INGLÉS, tal vez lo miraría, pero soy racista.

Trefo dijo...

Perdón, pero la mejor dupla de relatores en la historia la tiene el progresismo: Miguel Simón- JPV.
Pido aplicación de la reductio ad Francescolim para el gran Ruben (así, grave, sin tilde) Sambueza, que tiró cinco caños en un superclásico de verano. De haberlo bancado, hoy sería crack.

Ale dijo...

Estimado escribiente de BcD: si alguna vez tiene la feliz idea sentarse en una mesa de café a hablar de estas cosas y cobra por ello una entrada, sepa que ya tiene una localidad vendida. Estoy tan de acuerdo con lo que dice que hasta me da bronca, mire lo que le digo.

El que esté libre de piedra, que arroje el primer pecado. Nada, pintó y tenía ganas de decirlo.

Saludos.

Corta La Bocha dijo...

"La intrascendencia de los partidos de verano, posibilita la mixtura de sexos para la observación del fútbol, cosa que en otros contextos está, por cierto, prohibido por la Corte de la Haya."
mal ahi eh. si cumplimos con todos los artículos, seríamos incluso mejores que algunos hombres que creen que saben y se nota que claramente están metiendo chamu. pensalo.
muy bueno, me cague de risaaa.

nacho dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
nacho dijo...

La vuelta que hay que darle para sobrellevar el clásico. Aunque sea de verano, por lo menos uds tienen clásico. Me acuerdo cuando en Rosario teníamos, estaba bueno...

Si bien tenía un poco de delay la señal, me gustó la tríada mundialista de la tv pública: gambetita, el enzo y el p.p.

B-K dijo...

Los relatos de Closs, y mas aun los comentarios Niembro, son lo peor que escuche en transmiciones deportivas (de cualquier deporte)
No conocen bien las reglas del futbol
No tienen sentido comun
La pronunciacion de Closs es irritante
La soberbia de Niembro da nauceas
Cuando toman partido por alguien (por ejemplo Argentina en el mundial) se enojan con los protagonistas como si fueran mi vieja en lugar de mantener el temple y profesionalismo que se supone deberian tener

Quintín dijo...

Buena nota, sobre todo para un kirchnerista. Lo de ser de la banda y riquelmista me identifica a pesar de las diferencias políticas y de las innecesarias referencias al gobierno.

Un desacuerdo básico. Cuando llegan los penales en un torneo de verano (así sea el superclásico), lo que corresponde es apagar el televisor.

Atentos saludos

Riverplatense dijo...

El mejor relator argentino (nótese que el mejor de todos es uruguayo) es Nacional, Popular y peronista. Y es el enorme Sordo Javier Vicente. Y lamentablemente en el fútbol para todos le dan los partidos más pedorros.

Quintín dijo...

Javier Vicente, además de ser un ortiba y un fanático K, que te lo hace saber en cada transmisión (a dferencia de sus compañeros, que por lo menos tienen pudor en ese aspecto), es un relator espantoso.

Leandro Rosario Central dijo...

Espléndido. Comparto un 101%. Siento que estoy leyendo pensamientos propios, y el lenguaje jurídico aumenta dicha impresión. Nacho andate a la puta que te parió, si no tuvieras clásico no harías ese comentario. Luis Quijote ... cómo explicarte Luís Quijote?? ... mejor, dejalo ahí. Seguí con lo tuyo.
Gracias por todo.
PD Tengo publicada en mi FB la nota sobre el futbol 5 y la vestimenta, de esta página. Sublime como la que ahora comento.
Abrazo redondo

Matías dijo...

Tranquilo Lean, después de todo es cierto. Ya volveremos, con suerte estaremos vivos para verlo.

Paparruchada dijo...

Me llama la atención que tras nombrar al Enzo en la notable teoría de "la reductio ad Francescolim", y hablando de fútbol de verano, no se haga mención al momento cumbre de todos los torneos de verano de la historia: el gol de chilena contra Polonia. Estamos hablando de un gol, de un gesto técnico notable (como gustan decir hoy en día los periodistas deportivos que se aprenden las frases de Varsky para después repetirlas), de un resultado impensado (5 a 4 a favor de River), y de un participante poco habitual para un torneo de verano (el seleccionado de Polonia).
Este hecho puntual es más recordado y tuvo una trascendencia aún mayor que los resultados en los clásicos de verano que determinaron la salida del DT perdedor.
Creo que es un tema para ahonda en las leyes del fútbol de verano.

C.A.T. dijo...

Listo, cerremos Internet. Si este post no integra el top 10 2011 de la blogósfera no entiendo más nada.
Suscribo cada palabra escrita en un 4500%