2/5/11

El Negro: conversaciones con Barack Obama


Llegué a la Casa Blanca el día que se había decidido comunicar la muerte de Osama Bin Laden. Entré convocado por Barack Obama quien, tras leer que yo era el ideólogo detrás del gobierno de Néstor Kirchner, quiso mantener una conversación conmigo. Obama en el fondo del salón, mirando al verde parque de la White House. Su secretaria me deposita, el Negro saca a sus asesores, quiere una reunión conmigo a solas. Estoy – él lo sabe – enfadado.

- No puede ser, máster – le digo. Eras nuestra esperanza progresista en los EEUU.

- Imagino que ya no lo soy más – me contesta, sin darse vuelta para mirarme.

- Claro que no. Violaste la soberanía de un país, mandaste a matar un tipo – le pongo cara de decepción.

- Sí. Supongo que esa bandera ya no me pertenece.

- La del progresismo. Claro que no. Es sólo nuestra.

- La de la pureza, decía yo – se da vuelta, me desafía con la mirada y ríe irónicamente.

- No, no se trata de pureza, no me corrás con esa. Mandaste a matar un tipo y eso es un límite.

- Ajá, un límite. ¿Entonces qué hago?

- Lo atrapás y le hacés un juicio.

- Sí. Está bien que pienses eso. Aprovechá que vos podés.

- ¿Y vos no? Sos el Presidente de los Estados Unidos. Podés pensar y hacerlo – le grito.

- Sí. Y Papá Noel es un señor gordo que anda en un trineo volador – baja la mirada y juega con una lapicera. La cosa es más complicada que escribir en un blog. El derecho internacional no existe, hermano. El mundo es un lugar anárquico.

- You need me on that wall – me hago el banana, no me da bola.

- ¿Qué hago?, ¿pido la orden de captura a la policía pakistaní?, ¿alguna vez pensaste cuántas mediaciones hay entre el Presidente de los Estados Unidos y un cabo de una comisaría en Pakistán? Bueno imaginalas. ¿Hago un reclamo a La Haya para ver si me lo pueden traer que tengo que charlar unas cosas?, ¿pido una orden de allanamiento? Suponéte que sos el Presidente...

- No, me volvés a correr con esa...

- Claro que te corro. Vení, sentate en este lugar – me ofrece su asiento tras el escritorio. Me siento.

- ¿Viste cómo pesa, lo sentiste? - me dice mientras camina alrededor y sigue. Los presidentes no trabajamos, en el sentido estricto de trabajar, de producir. Los presidentes dirigimos y tomamos decisiones. Y esas decisiones, como todas las decisiones, vienen condicionadas. Nunca hay más de dos, tres alternativas. Tienen costos y beneficios, y nuestro trabajo es el peor: pesarlos. Ese asiento en el que estás, por paradójico que parezca, es uno de los lugares con menos libre albedrío del mundo.

- Podrías haber decidido, digamos, no matarlo – me paro del asiento porque me gana la discusión.

- Podría haber decidido eso. Podría haber entrado un comando, lo capturaba y lo traía a los Estados Unidos donde lo juzgábamos. Seguramente cualquiera que se opuso a matarlo estaría a favor de eso, ¿no? - ironiza.

- Bueno podrías haberlo juzgado ahí, también.

- Claro, sí. Tener detenido a Bin Laden en un país de Medio Oriente, con posibilidades de que el tipo filtre un mensaje. Gran idea, ¿no pensaste en postularte para Ministro de Defensa?

- Qué se yo, sos el Nobel de la Paz.

- Me dieron el Nobel de la Paz por ser negro en un país racista, no porque mi política exterior suponga que la naturaleza humana es esencialmente altruista y que las personas deben colaborar mutuamente basados en la confianza, el amor y los pajarillos de colores que cantan en la ventana mientras amanece. ¿No eras vos el que hablaba de una “existencia-destino”?

- No, era Feinmann.

- ¿Quién? No importa, decile de mi parte que tiene razón. Mi existencia-destino es esta. Tengo un dato, pueden encontrar al tipo y matarlo. Tengo que pesar los costos y beneficios de esto, y escojo racionalmente un plan a seguir. Eso da resultado, ahora me tengo que bancar la que venga, la condena de los que no tienen responsabilidades geopolíticas y está bien que eso suceda así. El teorema de Baglini no explica sólo fenómenos de política interna, sino también mundiales.

- No entiendo.

- ¿Sabés por qué te llamé a vos?

- Porque soy el mejor filósofo del mundo y querés saber cómo gobernar - le contesto, humilde.

- Sí, además de eso – hace una mueca, intuyo que me toma el pelo.

- No, no se me ocurre otra motivación que mi brillantez.

- Te llamé porque sos kirchnerista.

- ¿Y eso qué tiene que ver?, ¿te creés que voy a justificar una muerte?

- No, jamás te pediría eso. Te llamé porque entiendo que sos kirchnerista, y entiendo que quizás seas un poco más permeable que otros a la idea de la excepcionalidad. El kirchnerismo, vos que sos filósofo, debería cambiar de enemigo. En vez de “La opo” y “La corpo”, en vez de Magnetto, debería ir a por Kant.

- ¿Lo decís por el idealismo de “La paz perpetua”? - le tiro con la biblioteca encima –. Digamos que no es el libro que mejor va a explicar tu administración, al menos por ahora.

- Lo digo por eso pero lo digo más por la idea de imperativo categórico. Yo pretendo que me entiendas como kirchnerista porque intuyo que podés entender la excepcionalidad de las acciones, que podés ir un poquito más allá de la pretensión de que la gente obre “de forma que puedas desear que la máxima de tu acción se convierta en una ley universal”. Yo no puedo obrar así, no porque sea malo por naturaleza (quizás lo soy, no importa), sino porque soy presidente. No puedo pretender universalidad a todo lo que hago, porque entonces no podría laburar. Bin Laden es una excepcionalidad. Ir y matar al tipo no supone que voy a ir y matar al resto de la Humanidad. Supone sólo eso: que voy a matar a todos los que hayan planeado un atentado el 11 de septiembre de 2001. Es un universo de gente bastante, digamos, acotado.

El tipo me sorprende. Hay algo de fineza en su análisis sobre el kirchnerismo.

- Ahora, vos nos cagaste, porque viniste a todos los países del Cono Sur y nos pasaste por arriba – tiro un manotazo de hundido.

- Yo no podía ir a tu país porque no podía justificar el pragmatismo.

- Como yo no puedo justificar el tuyo.

- Pero podés entenderlo – me mira con cara de “Yes we can”, el guacho.

- Puedo, pero no puedo decirlo, nunca.

- ¿Por qué? - me pregunta, deshauciado.

- Porque Kant ganó y entonces toda acción política debe ser universalizable. Y la acción política es todo lo contrario: un momento de locura. Vos tenías que hacer lo que hiciste, tanto como tenés que bancarte la pelusa de haberlo hecho. Esa es la tremenda esquizofrenia de tu cargo: por eso los presidentes están locos, por eso la política es un lugar extraño, lleno de dementes, por eso ser presidente exige estar chiflado, creer que los dioses conspiraron para ponerte ahí, que el destino te exige ejercer ese servicio. Si no tenés esa presunción, ¿cómo tomás las decisiones que dejan perplejo a todos los demás?

- ¿Eso no es de The West Wing?

- Claro que sí.

- ¿Entonces?, ¿nos rendimos? - se pregunta más retóricamente que nada.

- Hay esperanza. En la Argentina.

- ¿El kirchnerismo?

- Eso. Y que haya ganado Cristian U.

- ¿Quién?

- Lo dejamos para otro día, Negro. Te quieren ver de la CIA me parece.

31 comentarios:

Charlie Boyle dijo...

Una pregunta, la conversación tuvo lugar en el salón Oral?

Tomás dijo...

Ah, de mi vida privada no hablo (?)

Anónimo dijo...

por lo menos le hubieses pedido que tenga la delicadeza de mostrar el cadaver, no tirarlo al mar tan rápido, para que esto tenga visos de credibilidad y no solo una puesta en escena del imperio bélico comunicacional
saludos, mrgone

Anónimo dijo...

Cuando uds muestren el cadaver de K, ellos van a mostrar el de Ben Laden, tamos?

Obama

guido dijo...

O sea Kant ganó, pero ésta ganó. Sería un neoplatonismo careta con Kant para la gilada y hobbes para los colifas parapetados encima de los imperativo categóricos. Con la doxa y la epísteme partidas a lo Althusser y la episteme como territorio del (único) acto libre: el del mono con la Gran Navaja. Jodido, eh, no se...

Anónimo dijo...

No puedo creer que este blog tan grosso haga una justificación para un asesinato, y encima en defensa de Obama. Kirchnerismo implica una política de Juicio y Castigo;
sí, es obvio que USA jamás haría eso y es muy previsible que no van a tener reparos éticos de este tipo, que actuaran así era lo esperable de ellos, pero eso no justifica nada: hubo una sentencia dictada sin poder judicial, llevada a cabo por paraestatales. Eso, por mas que sea esperable de EEUU, no se puede justificar ni aprobar, y menos por parte del kirchnerismo.

Anónimo dijo...

Un ultra-B diría que para gobernar hay que meter los pies en el barro de Pakistán

Eduardo dijo...

Que se yo...
Cuantas cosas uno va a justificar con el pragmatismo? Es una vieja y facil salida...

El Criador de Gorilas dijo...

Derrida, Agamben y The West Wing. Qué delantera.

Tomás dijo...

Si El Criador viviera, hubiera dicho esto mejor que yo.

verboamerica dijo...

No tema mandaste también algun mail?

Luis Quijote dijo...

Texto citado como relacionado, en Asesinaron a Osama bin Laden.

Anónimo dijo...

"Lo digo por eso pero lo digo más por la idea de imperativo categórico. Yo pretendo que me entiendas como kirchnerista porque intuyo que podés entender la excepcionalidad de las acciones, que podés ir un poquito más allá de la pretensión de que la gente obre “de forma que puedas desear que la máxima de tu acción se convierta en una ley universal”. Yo no puedo obrar así, no porque sea malo por naturaleza (quizás lo soy, no importa), sino porque soy presidente. No puedo pretender universalidad a todo lo que hago, porque entonces no podría laburar. Bin Laden es una excepcionalidad. Ir y matar al tipo no supone que voy a ir y matar al resto de la Humanidad. Supone sólo eso: que voy a matar a todos los que hayan planeado un atentado el 11 de septiembre de 2001. Es un universo de gente bastante, digamos, acotado.
Y sigue diciendo: O al fin y al cabo "encontrar la máxima de tu acción para que se convierta en ley universal no depende de un cálculo consecuencialista"??

Sos un groso
Zoabra
J

Juanelemental dijo...

Ultimo momento habria aparecido Osama en la orilla.

Marmaduke/Eddie/Matt dijo...

No sabés cuanto te agradezco este posting tuyo. Desde ayer me estoy rompiendo la cabeza tratando de explicar esto que has desarrollado con tanto talento y exactitud. No necesito ya decirte que coincido completamente contigo. Me has dado fuerzas para tratar de expresarlo en mi blog. Si consigo hacerlo te aviso.
Eddie

fel dijo...

Lástima que esté filósofo haya concedido el punto antes de empezar a discutir: Que Bin Laden es el demonio, que era prioridad eliminarlo, que seguía siendo un peligro. Lástima que no haya cuestionado un poco las categorías y las formas de la sensibilidad con que el Nobel construye la realidad. Lástima que no se le señalara que EEUU de hecho universaliza su máxima, sólo que se pone a sí mismo en el lugar de la excepción: él tiene el derecho de hacer lo que quiera, pero sólo el lo tiene. su acción se universaliza: se va metiendo cada vez en más países, en poco tiempo logra la universalidad.

Predicad0r ∞(...)∞ dijo...

Pragmatismo en estado puro.Primera guerra del golfo, se estiman en 1 millon cuatrocientos mil los civiles asesinados. De ellos 500.000 se estiman que eran niños.

Le preguntan a Madelaine Albright (embajadora del gobierno progresista de Clinton) si "valia la pena el precio" de asesinar 500.000 niños para derrocar a Saddam...respondio que "si, el precio vale la pena".

http://www.youtube.com/watch?v=wQhvyZ82w4o

A toda la humanidad no, pero si hace falta masacrar a una parte de mugrosos arabes, coreanos o latinoamericanos no lo van a pensar mucho

Anónimo dijo...

Obama: De la Rua yanqui!

PabloS dijo...

Excelente post! y muy enriquecido por excelentes comentarios..clap clap clap.

Pero me hace ruido "que Obama haya dicho": Yo pretendo que me entiendas como kirchnerista porque intuyo que podés entender la excepcionalidad de las acciones.

Qué onda? El kirchnerismo es, únicamente, pragmatismo aplicado a países sub desarrollados nomás? Es sólo retórica el "Nunca más y nunca menos"?

Tal vez "él" no apuntaba a lo que dije anteriormente pero así lo entendí. Claro que el kirchnerismo es en parte pragmatismo (como negarlo?) pero, por decirlo de alguna forma, es un pragmatismo que a su vez se pone límites (se niega como pragmatismo (?)) o tal vez es la misma sociedad, que el kirchnersimo ayudó a crear, que le impone límites (cosa que en EEUU no pasa, al menos no por izquierda).

Ojalá se entienda a lo que voy. El problema es que hoy rendí un parcial y vengo con el bocho quemado (?).

Saludos.-

Eatwork dijo...

Se me hace que Rorty viene bien para pensar esto. Digo, está bien que Obama y todo Estados Unidos festejen la muerte del tipo. Yo no voy a ser el que se pare en el imperativo categórico tampoco. Entiendo las razones de la decisión y por supuesto que si me siento en el sillon de "el negro" tengo que darle la razón. Ahora, desde el lugar que nos toca vivir a nosotros, desde la historia de relaciones entre dictaduras y embajadas, no creo que tenga mucho sentido justificar esto. Me parece que esos son los limites de los que habla PabloS, El kirchnerismo es un pragmatismo, pero es el pragmatismo que nos conviene a nosotros. Desde ese lugar podemos entender a Obama, pero no podemos nunca celebrarle la muerte de Bin Laden como si fuese una victoria nuestra.
La imagen que plantea Guido, del Gran mono con la navaja, me parece super apropiada.

Anónimo dijo...

Interesantísimo, la imagen "del negro" Obama demasiado buena. Un presidente no es alguien demente sino muuy valiente.

Marmaduke/Eddie/Matt dijo...

Por si te interesa, SÍ publique algo en mi blog tratando de explicar porque Obama necesitaba algo como lo sucedido con Bin Laden.
Eddie

puzzle dijo...

Si querido, pero con ese verso mañana se te meten los marines hasta en Olavarría y se pasan por alto a la Cristina, a la Garré y a todos los jefes de la federal y la SIDE juntos, todo porque están buscando a Pirulo que nose qué cosa hizo en las torres gemelas.
Cada uno cuida su rancho y el grone que no se meta fuera de USA....
Soberanía se llama: acá, en Westfalia, Pakistán o donde sea.

Luis Quijote dijo...

Coincido 100% con puzzle.
Presumo (y espero) que el Unasur lo haya estudiado.

Antes que a Olavarría, van a ir a Venezuela. El demonizado ya lo tienen. Faltan unas acusaciones más y lo llevan al nivel de Osama.

Robert Fisk dice que los árabes están seguros que los estadounidenses mataron un doble de Bin Laden, de la misma manera que conoce muchos iraquíes que no creen que los hijos de Saddam murieran en 2003, ni que Saddam fue realmente ahorcado.

Marmaduke/Eddie/Matt dijo...

No se si el comentario de puzzle es en respuesta al mío pero, por las dudas, aclaro que lo mío no fue una justificación sino un intento de explicación. Quien quiera verlo de otra manera puede hacerlo, claro. En cuanto a lo de la soberanía, de todos modos, quiero recordar que desde hace mucho hay personal militar de los Estados Unidos en Pakistán con la anuencia del gobierno pakistaní.
Eddie

María José Cisneros dijo...

El argumento es, sin duda, muy convincente, si entendés a la política en términos de medios y de fines, de mero cálculo racional. El príncipe, en consecuencia, no debe ser juzgado éticamente porque la política se mide a partir de la eficacia. De lo que se trata es de administrar, de conservar el orden...

Me pregunto: ¿es esa la concepción política que subyace al kichnerismo o al peronismo? Creo que no, que aún cuando se apele al pragmatismo y a la separación de la ética de la polítca, la concepción es otra. Política como transformación, como interpelación a las voluntades colectivas, como gestión, pero también como de la pasión...

PD: Kant estaria de acuerdo con que en política no hay que regirse por el imperativo categorico. No es la ley moral, sino la ley positiva la que debe regir en política para este pensador liberal.

María José Cisneros dijo...

Por cierto, muy bueno tu blog! Creo q no hay mejor manera de hacer filosofía que desde la ficción. En eso... soy platónica!

Nico dijo...

Toda la teoría se cae cuando lo ves a Obama festejando con los navy seals, haciendo chistes y cagándose de risa.
"Lloro por la pérdida de miles de vidas preciosas, pero no me regocijaré por la muerte de uno, aunque sea un enemigo". Lo dijo Martin Luther King Jr, un negro "de verdad".

El General dijo...

Nico, master de la vida, sabías que la frase ""Lloro por la pérdida de miles de vidas preciosas, pero no me regocijaré por la muerte de uno, aunque sea un enemigo" es apócrifa y Martin Luther King jamás la dijo?

http://www.washingtonpost.com/blogs/blogpost/post/martin-luther-king-jr-misquoted-after-osama-bin-laden-killed/2011/05/03/AFNKPjfF_blog.html

Esta supuesta cita es un ejemplo de manipulación propagandista. Por otro lado quién sos vos Nico para establecer una escala de negritud?!!??!

Nico dijo...

"Esta supuesta cita es un ejemplo de manipulación propagandista". De Martin Luther King o no, concuerdo con la frase, pero me enteré de ella por que la citó Michael Moore. ¿A quien hay que creerle?, ¿al Washington Post o a Michael Moore? En todo caso, ¿cual de los dos buscaría "manipular"?

PD: Lo de la "escala de negritud" te la dejo pasar por que evidentemente no entendiste.

sebas dijo...

Pragmatismo recargado: la verdad, yo me alegré. Tarde o temprano lo iban a achurar; y mejor que le haya tocado en suerte al amigo Obama. ¿Se imaginan si lo hacía W? ¿O el tea-party después de ganar las próximas elecciones? Con el empuje de haberse anotado semejante poroto, no paraban hasta "llevar la democracia" a medio planeta.
Obama no es ni lejanamente lo que querríamos que fuese; pero sencillamente, lo otro que hay es mucho peor aún. Ce la vie.